Dice un amigo mío que la sátira florece cuando hay pocos motivos para la risa.
Yo creo que los chistes se dan solamente cuando la situación es de llanto.
(…)
Es una lástima que con esta última jugada un proyecto que alguna vez despertó esperanzas en alguien demuestre haber nacido muerto. Y que los mejores chistes se den en tiempos de tristeza cuando los mandarines ordenan que se les haga un cha-cha-cha.
Félix Cortés Camarillo, (Milenio)
Al que le venga el saco, que se lo ponga.

